lunes, 8 de junio de 2020

¿El Mejor Sistema Educativo del Mundo?

Después de unos días intensos de visitas a diferentes centros educativos, asistir a ponencias y mantener entrevistas con directores de centros educativos y personas relacionadas con la educación, llegamos al final de nuestra experiencia en Finlandia y, por tanto, al momento de extraer conclusiones.

Y, por encima de todas, nos surge siempre la misma pregunta que, como inquietud, teníamos antes de emprender este viaje: ¿es Finlandia el país con el mejor sistema educativo del mundo?

No tenemos muy clara nuestra capacidad para resolver esta cuestión, pero sí que podemos compartir algunas de las principales CONCLUSIONES a las que hemos llegado en esta experiencia, basadas en muchos casos, en los propios principios en los que se basa la educación en Finlandia:


Sistema educativo Vs Organización nacional:
Antes de conocer el país y sus escuelas, imaginábamos un sistema educativo basado en metodologías de aula totalmente innovadoras y diferenciales. Sin embargo, nuestra sorpresa después de conocerlo, fue situar su singularidad en la concepción general que el país tiene de la educación, y no tanto en las metodologías de aula, más allá de unas instalaciones y dotaciones de recursos físicos y tecnológicos abrumadoras.

Uno de sus principios fundamentales, como otras muchas políticas sociales, es que el sistema educativo está al servicio de las necesidades del país y de sus ciudadanos. Por este motivo, existe una visión global y unificada de la importancia de la educación, compartida por todos los ciudadanos e instituciones del país, así como por la clase política que busca siempre acuerdos en la aplicación de las políticas educativas.

La educación es un orgullo para los Finlandeses y comparten una visión totalmente positiva de todos los protagonistas: los alumnos son el centro de su atención y para ellos ponen los mejores recursos posible porque son el futuro del país. El profesorado es absolutamente valorado y respetado por la sociedad. En la misma medida, es una de las titulaciones universitarias con más dificultad de acceso y, por tanto, con mayor exigencia de nota de corte. Y todos, profesorado y alumnado, responden a esta buena valoración entregándose a su tarea con esfuerzo y dedicación. 

Como resumen general podemos concluir que el sistema educativo se basa en la visión positiva de la educación, del alumnado y del profesorado; en la confianza entre todos (de las familias en el profesorado, del profesorado en el alumnado y las familias; de la clase política en los educadores…); y en la responsabilidad de todas las personas, que la asumen y entregan a su tarea para devolver al país lo que éste les entrega a ellos.


Derechos y deberes del alumnado:
Otro de los aspectos fundamentales en la concepción del sistema educativo es la aplicación real, con todas las consecuencias, de los derechos y deberes del alumnado. Como hemos señalado anteriormente, el país pone los mejores recursos, humanos, físicos y tecnológicos, al servicio del alumnado, que tiene todo el derecho a disfrutar de ellos. Pero, al mismo tiempo, se deja claro que es obligación del alumno y, por extensión, de su familia, aprovechar esos recursos, cuidarlos y dar lo mejor de sí mismo para ponerlo, en el futuro, al servicio del país. Por tanto, más que una exigencia hacia que el alumno estudie, es un orgullo y un deber para él y para su familia que lo haga.


¿Sistema igualitario? 
Es otro de los pilares en el que se basa el sistema finlandés, según ellos. Hasta la etapa de Secundaria obligatoria, el alumnado asiste necesaria y exclusivamente a la escuela que le es asignada en función de la cercanía al domicilio familiar. Sin embargo, para la Upper Secundary (lo que en nuestro país sería la etapa de Bachillerato) se produce una “selección” del alumnado en función de su nota media, lo que nos hace dudar de que ese sistema, igualitario inicialmente, se mantenga también en las etapas superiores. Por tanto, ¿sistema igualitario? Sí, pero ¿hasta qué edad? 

Y otra duda: ¿todas las escuelas son iguales? Lógicamente, no podremos resolverla con el muestreo de escuelas que hemos visitado. En teoría, afirman que sí. Sin embargo, sí hemos podido constatar algunas diferencias puesto que en la etapa de Upper Secundary los centros se especializan en diferentes campos (científicos, artísticos, tecnológicos…) debido a que el alumnado puede configurar, casi a la carta, su itinerario educativo en esta etapa. Y nos hemos encontrado que, a medida que se especializan, los centros adquieren mayor “fama” y prestigio y, por tanto, el acceso es mucho más difícil, realizándose mediante selección por notas y entrevistas personales.



Aprovechamiento de espacios y tiempos más allá del aula. Clima de bienestar. 
Es uno de los aspectos que más nos llamó la atención. Es cierto que en gran parte del año el clima condiciona la utilización de los espacios exteriores por lo que en gran medida, en todo el país, los edificios son muy habitables, cálidos y con aprovechamiento de todos los espacios. 

Dentro del prisma de responsabilidad y visión positiva que exponíamos anteriormente, el alumnado puede utilizar y acceder a multitud de espacios y recursos que se disponen para su uso y disfrute. Las escuelas son para los alumnos y se basan en un clima de bienestar para ellos, lo que supone una gran flexibilidad normativa. Pero, en el mismo sentido, el uso por parte del alumnado es absolutamente responsable y respetuoso. Pasear por los centros finlandeses ha sido experimentar un ejemplo de clima educativo en todo momento, destacando el respeto y silencio existente en pasillos, lugares comunes, salas de estudios, cafeterías o comedores, salas de reuniones, de juegos, etc.


Trabajo en equipo del profesorado:
Una característica fundamental de la educación finlandesa es la alta formación, capacitación y valoración del profesorado. Y esa valoración también se produce entre ellos, generando espacios de interrelación, aprendizaje y trabajo colaborativo que suponen una fortaleza en cada centro. Por supuesto, al igual que el alumnado, el profesorado tiene a su disposición una amplia dotación de espacios, recursos y tecnología para desarrollar su trabajo y ponerlo al servicio de la escuela y de su alumnado.


Decisiones y organización local, con marco nacional:
El sistema educativo finlandés se basa en un marco general, a nivel nacional, pero su concreción y organización se desarrolla en el ámbito local. Los directores de los colegios (Principal) no sólo cuentan con un gran prestigio social, sino con la confianza y capacidad de organizar, gestionar y dirigir la escuela que le es asignada. De ellos dependen la selección y contratación del profesorado, las inversiones y la definición de la estrategia de la escuela, incluyendo el currículum y las especializaciones de su oferta educativa. Los Principal reportan sus actuaciones y la evolución de la escuela a las autoridades locales, de quien dependen.


Ningún test nacional, ni medición ni comparativa:
Uno de los aspectos más llamativos de un país que es reconocido mundialmente por destacar de forma sistemática en pruebas comparativas en educación, como PISA, es que no promueve ni realiza ningún tipo de prueba, ni a nivel estatal ni local. No realizan evaluaciones, test o comparativas entre centros. Es más, desde la última reforma educativa, incluso se ha suprimido el servicio de Inspección. Como decíamos al principio, el sistema está basado en un clima de confianza y visión positiva.


Enfoque de la evaluación:
El sistema de evaluación está enfocado, fundamentalmente, hacia la evaluación con el alumnado. No se percibe la necesidad de calificar la evolución del aprendizaje, sino que en un clima de trabajo motivador en el que los niños son protagonistas de su aprendizaje, con metodologías participativas y seguimiento cercano de las actividades que van realizando, a las que se da un adecuado feedback, se entiende que el aprendizaje se desarrolla adecuadamente.


Diferencia entre educación obligatoria (hasta 16 años) y posterior:
Eso sí, en continuidad con el apartado anterior, nos hemos encontrado con claras diferencias entre las etapas educativas. Así como en las etapas obligatorias la evaluación tiene un enfoque propositivo y no centrado en las calificaciones, a partir de la etapa de Upper Secundary se produce un impacto mucho mayor de los resultados académicos, fundamentales para el acceso tanto a esta etapa como a la Universidad, mucho más exigente aún. Por tanto, lo que en las etapas iniciales se señala como igualitario, se torna en un sistema con una muy alta exigencia, tanto en el acceso como en el desarrollo curricular, en las etapas superiores.


Rol del profesor (y del alumno):
Como no podría ser de otra forma en este sistema educativo, el rol del profesor es un aspecto fundamental, puesto que es un facilitador y actúa como acompañante para el alumnado en su proceso de aprendizaje, siendo éste el gran protagonista. Eso sí, esto supone una relación directa con el rol del alumnado, basado en su propia responsabilidad. Ambas perspectivas, unidas por la confianza y responsabilidad al mismo tiempo, favorecen el adecuado clima de trabajo y estudio que nos encontramos en las escuelas, dentro de un contexto general de serenidad y libertad. Aunque nos sorprendió inicialmente, los alumnos tienen posibilidad de tomarse libertades como estar atendiendo a otras cosas que no sea el profesor, utilizar el móvil, etc. Ellos mismos regulan estas situaciones, incluso colaborativamente entre ellos, desde la perspectiva de la importancia del aprovechamiento del tiempo y de los recursos de los que disponen.

En caso de que se superen los límites del respeto o la confianza, existen “comités de estudiantes” que son los encargados de reconducir los comportamientos no adecuados. Ellos mismos actúan como tutores de otros para ayudarse a mantener el orden y clima de los que son beneficiarios.



Aún con todas estas situaciones que hemos experimentado en este viaje, también tenemos que resaltar una serie de DUDAS que nos deja el conocimiento tanto del sistema educativo como del propio país:


  • ¿Cómo una país que no tiene exigencia académica en las etapas obligatorias obtiene, de manera más o menos estable desde hace años, buenos resultados en las pruebas PISA? 
  • ¿Cómo consiguen ser uno de los mejores países en indicadores de “calidad de vida”, seguridad, asistencias sociales, etc.? ¿Se consigue basándose solamente en los principios de responsabilidad, confianza y unidad? 
  • ¿Qué ocurre con el alumnado que no alcanza el nivel de excelencia para acceder a estudios superiores? ¿Qué ocurre con el alumnado de NEE? 

Nos queda claro que Finlandia es un país que, a pesar de no tener grandes industrias ni recursos naturales, en los últimos años ha conseguido destacar por su desarrollo tecnológico, lo que ha llevado a sus ciudadanos a alcanzar un alto nivel socioeconómico. 

Por otro lado, hemos percibido a una perspectiva de unidad nacional basada en el cuidado de sus ciudadanos y que se concreta en diferentes medidas sociales enfocadas hacia la calidad de vida de las personas. Entre ellas, destaca la visión de la educación como una de las prioridades nacionales de la que todo el país se siente orgulloso. 

Con estas perspectivas, ¿han conseguido el mejor sistema educativo del mundo? Nosotros no sabemos responder a este interrogante, pero sí tenemos claro todo lo que hemos aprendido estos días y las oportunidades de mejora que nos surgen y que esperamos poder aplicar, contextualizándolas adecuadamente en un país claramente diferente.


¡¡¡GRACIAS FINLANDIA!!! 


Bárbara Álvarez Arrojo
Ramón Eliseo Fernández García











































No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.